INTRODUCCION
La ciudad de Rio de Janeiro mundialmente conocida por su belleza
y sus recursos naturales, tiene como uno de sus mayores virtudes
el cariño y hospitalidad con que sus habitantes reciben a
sus visitantes. Por eso es que Rio de Janeiro no es simplemente
la belleza de sus paisajes, sino que gran parte de su atractivo
lo tienen sus habitantes, la ciudad sería diferete si no fuera
por los cariocas divertidos, amables, alegres y sobre todo
"boa gente" (buena gente) que habitan allí. Ser cariocas es
más que una designación de los que nacen en la ciudad, es
un estado del espíritu, ser naturalmente alegre, simpático
y poder sonreir siempre. No es por nada que la ciudad recibe
anualmente a mas de 2 millones de turistas extrangeros, por
lo que es la ciudad más visitada del país. Esta ciudad esta
clasificada dentro de los mayores destinos del mundo en la
recepción de eventos culturales, comerciales, técnicos y científicos.
Los jóvenes se sienten muy atraidos por la vida alegre de
la ciudad y los adultos son atraidos por conocer esa gran
ciudad reconocida mundialmente que sólo se encuentra en el
país vecino a la Argentina. Muchos dejan de visitarla por
la mala fama que tiene sobre problemas de violencia, es obvio
que ellos existen, pero no llegan a ser tales para que una
persona deje de conocer esta hermosa ciudad, solo alcanza
con tener cuidado y ser precavido. No todas las zonas de la
ciudad son iguales y los cuidados que hay que tener en cada
una cambian, la zona sur (Leblón, Ipanema) es más linda y
menos peligrosa, en cambio la zona norte suele ser más peligrosa
y en general menos transitado por los turistas.
A causa de la devaluación del real hasta el año pasado era
un destino muy concurrido por los argentinos por lo barato
que era, ahora, desde el gran cambio en la Argentina devido
a la crisis y la desvalorización del peso es un viaje caro,
pero sin embargo Brasil ya creó en los argentinos que la visitaron,
ese gustito que generó la ilusión por volver todos los veranos...
A pesar de la crisis va a seguir siendo un destino concurrido,
pero sólo para algunos pocos.
Quien pasó unos días en Río, además de un bronceador espectacular,
los ritmos de la música, los sabores de las comidas, los colores,
el sol y el mar, lleva dentro un sentimiento sin traducción
en cualquier otro idioma: "saudade", expresión que significa
nostalgia, recuerdo y este sólo puede dejar de existir cuando
se vuelvan a armar las valijas y preparar el viaje. Río y
su gente siempre estan allí, como su máximo símbolo, de brazos
abiertos esperando... |